Aplicando el poder de uno en:

 

La vida es muy peligrosa.
No por las personas que hacen el mal sino por las que se sientan a ver lo que pasa.
Albert Einstein

GUÍA DE APLICACIÓN DEL PODER DE UNO EN ESTABLECIMIENTOS COMERCIALES

PRESENTACIÓN:

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INTRODUCCIÓN AL SECTOR:

Como cualquier otra actividad humana, la comercial genera un impacto en el medio am­biente y debe buscarse que éste sea lo más pequeño posible.
En este sentido, los pequeños y me­dianos comercios juegan un papel muy importante, ya que son elemen­tos indispensables dentro de la vida urbana y plataformas muy importan­tes para fomentar una participación activa en la protección del medio ambiente.

El comercio tiene funciones básicas dentro de la vida de la ciudad:

  • Es un servicio público de primera necesidad.
  • Las zonas donde se ubican adquie­ren dinamismo y actúan como cen­tros sociales y puntos de encuentro.

Sin embargo, cada día los consumi­dores son más exigentes con la aten­ción que reciben, con la limpieza del local o la calidad de los estableci­mientos comerciales. Así mismo, son cada vez más conscientes de la nece­sidad de conservar el entorno natural que les rodea y valoran muy positi­vamente que se apliquen las buenas prácticas ambientales.

Como respuesta a estas necesidades crecientes, los propietarios de estos establecimientos comerciales deben potenciar y mejorar progresivamente sus servicios, lo que repercutirá a su vez en una mejora ambiental y de su imagen.

En consecuencia, este sector tiene una enorme actividad productiva y un gran número de empleados, por lo que se hace necesario implantar me­didas de carácter ambiental y de apli­cación general en toda su estructura: salones, comedores, baños, bodegas, depósitos de basuras, residuos, etc.
Para poner en marcha unas buenas prácticas ambientales, es necesario conocer las principales fuentes de contaminación del establecimiento, analizar todos los factores de la acti­vidad diaria que se podrían optimizar, para posteriormente conseguir que las buenas prácticas se conviertan en hábitos cotidianos para todos los tra­bajadores del establecimiento.
La implantación y seguimiento de las medidas que propone esta guía, per­mitirán introducir las buenas prácti­cas ambientales en este sector, au­mentar la responsabilidad del perso­nal y satisfacer las exigencias de los clientes.

ENERGÍA


El consumo energético es uno de los factores más significati­vos en los comercios, siendo la iluminación y el consumo eléctrico de los diferentes aparatos los más representativos de éste.
La iluminación es una parte muy importante de los establecimientos, pues repercute significativamente en su imagen. Sin embargo, un consumo excesivo afecta de manera perjudicial al entorno y a la economía. Un uso eficiente supondrá tanto una mejora ambiental como económica, y la apli­cación de buenas prácticas ambienta­les permitirá optimizar el consumo de luz en el establecimiento.

Para lograr una reducción en el consumo energético, podemos apli­car las siguientes medidas:

  • Asegúrese de que el nivel de ilu­minación es el adecuado a cada zona del establecimiento y que no existe exceso de luz en las zonas poco fre­cuentadas.
  • Aproveche la luz solar al máximo, es gratis.
  • Sustituya el alumbrado incandes­cente por tubos fluorescentes o lám­paras de bajo consumo. Puede reducir el consumo de energía eléctrica hasta un 80%.
  • No apague los tubos fluorescen­tes en las zonas donde se vayan a volver a encender en breve, ya que el mayor consumo energético se produ­ce en el encendido.
  • Los colores claros en las paredes proporcionan mayor iluminación reduciendo el consumo eléctrico. Se pueden instalar en los escapara­tes células que se conectan cuando la intensidad de la luz natural es baja y temporizadores que apaguen la luz de los escaparates durante la noche.
  • Motive al personal para que se implique en hábitos que favorezcan el ahorro energético.

  • Instale temporizadores de luz en los servicios y almacenes, pues nor­malmente no son utilizados de conti­nuo. Se pueden instalar detectores de presencia que activen o desactiven la luz cuando una persona entra en esa área.

CLIMATIZACIÓN

  • Instale sistemas automáticos de apertura y cierre de puertas. Esto evita las pérdidas de calor o frío al exterior.
  • Otra medida para evitar la pérdida de calor o frío debido a la apertura de las puertas del establecimiento, puede ser colocar dos puertas de acceso al comercio con un pequeño espacio entre las mismas.
  • Mejore el aislamiento de puertas y ventanas y evita las corrientes de aire. Reducirás las pérdidas de energía.
  • Haga un uso razonable de la cale­facción y el aire acondicionado. Estos no deben crear un ambiente opuesto al de la estación del año, sino un am­biente confortable. Existen climatiza­dores de alto rendimiento o eficiencia en el gasto de energía.
  • Coloque temporizadores y termos­tatos en las instalaciones de climati­zación.
  • A la hora de comprar un nuevo aparato, compre aquellos que produz­can un menor consumo energético. Esto lo puede saber poniendo aten­ción a la etiqueta energética que des­cribe el aparto.

TRANSPORTE

  • Optimice el servicio de entregas a domicilio agrupando los pedidos y utilizando rutas organizadas. Ahorra­rá en gasolina y contribuirá a dis­minuir las emisiones de gases conta­minantes.
  • Mantenga en buen estado los vehícu­los pasando las revisiones pertinentes. Esta práctica alargará la vida útil de los mismos y permitirá ahorros en los consumos de gasolina y aceites.

CÁMARAS FRIGORÍFICAS

  • Estudie la posibilidad de compar­tir las cámaras frigoríficas entre va­rios comerciantes de la zona.
  • Ajuste  la  temperatura  de las cámaras de forma óptima para conse­guir una buena climatización de los alimentos. Si se programan 5°C por debajo de lo necesario, el consumo energético aumenta un 25%.
  • Cierre correctamente las cámaras frigoríficas para evitar pérdidas de frío al exterior.
  • Evite colocar los aparatos de frío cerca de fuentes de calor pues en estas circunstancias, los motores ten­drían que funcionar de continuo para contrarrestar ese calor.
  • Planifique la apertura de las cáma­ras de refrigeración para que no estén constantemente abriéndose y per­diendo frío.
  • Evite que los grifos goteen ya que a razón de una gota por segundo, se pierden hasta 30 litros de agua al día.
  • Instale en las cisternas sistemas de descarga duales, coloque una bote­lla llena de agua o arena para reducir el volumen de agua gastada, o baje la boya para reducir el llenado de la misma.

AGUA


El agua es un bien escaso del que existe un consumo irra­cional y excesivo. Adoptando una serie de medidas preventivas de fácil aplicación como las que sugeri­mos, podemos lograr un uso más racional de este recurso.

  • Utilice sistemas de grifos ahorra­dores de agua. Se consigue un aho­rro de hasta el 50% con las mismas prestaciones.
  • Instale grifos monomando ya que aho­rran hasta un 50%.
  • Instale sistemas de autocierre en las mangueras. Reducen hasta un 10% el consumo de agua.
  • Utilice dispensadores de jabón rellenables.
  • Coloque carteles informativos sobre el correcto uso de estos siste­mas de ahorro de agua para incentivar a los usuarios.
  • Instale papeleras sanitarias dentro de los servicios y otras para el resto de residuos (papeles, toallitas, etc.) en los lavabos.
  • Utilice toallitas hechas con papel reciclado o bien toallero giratorio para secar las manos.

RESIDUOS


La producción de residuos es otro de los factores más im­portantes a considerar en los comercios desde el punto de vista ambiental, dado la gran variedad de establecimientos existentes y la di­versidad y cantidad de residuos que producen.
Para mejorar la gestión se deben se­guir unos principios básicos: en pri­mer lugar, reducir la cantidad y la posible peligrosidad de los residuos que se generan; reutilizar todo aque­llo que se pueda y separar para reciclar lo que es inevitable producir.

  • Evite el sobre-empaquetamiento y los envoltorios superfluos de los productos.
  • Consulte a los proveedores si ad­miten la devolución de sus envases y embalajes.
  • Impulse la reutilización de las bolsas de compra. Ofrece también la posibilidad de comprar a granel y de llevarse la compra utilizando las cajas procedentes del embalaje de los pro­ductos.

  • Separe los residuos por tipos. Instala contenedores para cada uno de ellos y participa en las recogidas se­lectivas de su municipio.
  • Promueva las acciones manco­munadas con los establecimientos cercanos para la gestión de aquellos residuos que no sean recogidos por el servicio ordinario de aseo.
  • Promueva la compra de aquellos productos que contengan etiquetas que los califiquen de "menos dañinos con el medio            ambiente" o "respetuo­sos con el medio ambiente".
  • Si en el establecimiento se generan residuos peligrosos, debe gestionar­los adecuadamente a través de una empresa             autorizada.

 

MANTENIMIENTO DE LAS INSTALACIONES


Estos servicios son los que más productos peligrosos utilizan, y son perjudiciales tanto para las personas como para el medio am­biente. Además la gran mayoría de ello suelen generar residuos (envases que han contenido sustancias peligro­sas, trapos manchados, etc.) que bien por sus características o por su peli­grosidad, deben ser tratados por em­presas autorizadas.
En el caso de que estos servicios es­tén subcontratados, es conveniente informar a estas empresas de limpieza y mantenimiento de la puesta en mar­cha de buenas prácticas en nuestro establecimiento y darles a conocer los criterios ambientales que en su acti­vidad deben adoptar.

De forma habitual se realizan opera­ciones de mantenimiento, pero en ocasiones se llevan a cabo reformas en las instalaciones. Es en estos mo­mentos cuando se pueden acometer algunos cambios que permitirán aho­rrar recursos y energía.

  • Revise periódicamente los equipos de calefacción y refrigeración. Un mantenimiento preventivo evita la pérdida de gases y optimiza el rendi­miento de los equipos.
  • Use lámparas de bajo consumo.
  • Revise periódicamente equipos, enchufes, conexiones, instalaciones eléctricas y de agua para evitar fallos.
  • Instale luminarias para las lámpa­ras fluorescentes, el rendimiento será mayor.
  • Separe y almacena en un lugar seguro los fluorescentes estropeados, son residuos peligrosos, y posterior­mente entrégalos a recuperadores específicos.
  • Utilice extintores de fuego en caso de incendios fortuitos.
  • Aproveche la luz solar al máximo en lugar de mantener las luces encen­didas durante todo el día.
  • Instale mecanismos de apagado automático de la luz en áreas nor­malmente desocupadas como son los almacenes, los servicios, etc.
  • Coloque temporizadores y termos­tatos en las instalaciones eléctricas y de climatización.
  • Arregle las puertas y ventanas mal ajustadas para que no haya pér­didas o alteración del clima anterior.

 

LIMPIEZA


La mayor parte de los productos utilizados en limpieza contie­nen sustancias nocivas y peli­grosas. Usa los menos dañinos y, a ser posible, elige los que cuenten con alguna etiqueta ecológica.
Lea detalladamente las etiquetas para saber qué contienen y su mani­pulación.

  • Evite el uso de aerosoles que con­tengan compuestos clorofluorcarbonados (CFCs) o compuestos orgáni­cos volátiles.
  • No utilice ambientadores, ventile siempre que sea posible. Abra las ventanas el tiempo imprescindible y asegúrese de que queden bien cerra­das.
  • Si no puede ventilar, emplee odonizadores: recirculan el aire, lo filtran y esterilizan, purificando el ambiente
  • Evite el derroche de agua: utiliza la imprescindible y asegúrate de que los grifos queden bien cerrados y que las cisternas no tengan pérdidas.
  • Limpie periódicamente los ven­tanales, luminarias y lámparas.
  • Use preferiblemente detergentes con pH neutro.
  • Limpie las juntas de las puertas de los frigoríficos para que cierren herméticamente.
  • Limpie las freidoras y filtra el aceite para alargar la vida tanto de la freidora como del aceite.
  • Utilice limpiadores multiuso cuando sea posible. Es una buena práctica ambiental asegurarse que la cantidad de agua empleada en la lim­pieza es la adecuada
  • Barra continuamente tu local y el portal de tu zona en lugar de utilizar mangueras para su limpieza.
  • Aproveche las toallas o manteles viejos como trapos de limpieza.
  • Utilice los distintos contenedores para el depósito de cada tipo de resi­duos.

 

GESTIÓN DE COMPRAS Y ALMACENAMIENTO


Las buenas prácticas ambienta­les están directamente relacio­nadas con la política de com­pras del establecimiento. Tener en cuenta criterios ambientales en los suministros es una herramienta fun­damental para contribuir a reducir los impactos que la actividad de la em­presa origina sobre el medio.
En general, se puede actuar de la siguiente forma:

  • Revisar la política actual de com­pras modificándola para promocionar la gestión de productos que:

-Estén diseñados para una larga vida.
-Tengan partes intercambiables y sean fáciles de reparar.
-Puedan ser fácilmente reutilizables o reciclables.
-Estén fabricados con materiales reciclados.
-No tengan sustancias tóxicas.
-No tengan embalajes o sean mí­nimos.

  • Mostrar claramente su compromi­so sobre el uso de materiales ambientalmente correctos, tanto a los empleados como a los proveedores y suministradores.
  • Elegir productos que presenten ventajas ambientales, dispongan de una ecoetiqueta, produzcan menos residuos, sean duraderos y contengan menos sustancias perjudiciales.
  • Considerar la centralización de las compras en un departamento o en una persona, facilita una política de com­pras.

 

COMPRAS
Evalúe los elementos de compra: ¿Son todos realmente necesarios?

  • Compre productos reutilizables o rellenables. Compre la cantidad necesaria para prevenir deterioros, ocupación innecesaria de espacio y caducidades que sólo generan residuos.
  • Seleccione productos no tóxicos.  Lea las etiquetas. Elija productos que no requieran un almacenaje espe­cial, como ventilación, o sean peli­grosos.
  • Adquiera productos de limpieza concentrados y, a ser posible, a granel. Estos contienen más productos por menos envase.
  • Compre productos sin empaquetar, con poco embalaje o embalaje reutilizable. Pida a los suministradores que no sobre-empaqueten tus pedidos. Esta labor debe ser realizada de forma continua.
  • Solicite que no retractilen en plás­tico los pedidos.
  • Pida a los suministradores que se lleven los embalajes que no vas a utilizar. En algunos casos pueden volver a utilizarlos. Alternativamente puede usarlos como nuevos embala­jes para otras utilidades.
  • Elija materiales para envolver o envasar (bolsas, papeles, cajas, etc.) sus productos que sean reciclados o reciclables.
  • Intente comprar productos ecoló­gicos en cuya elaboración no se hayan empleado sustancias perjudi­ciales para el medio ambiente y para la salud (pesticidas y otros productos químicos contaminantes).
  • A la hora de renovar los electro­domésticos compre aquellos con ni­veles de bajo consumo tanto de agua como de energía. Basta con examinar la etiqueta energética, las letras A y B son las más eficientes.
  • Solicite a sus proveedores que en el momento de adquirir nuevos electro­domésticos (frigoríficos, hornos, etc.) se hagan cargo del antiguo.
  • Compre muebles y aparatos de segunda mano. Trate de reutilizar o reparar antes de tirar.

ALMACENAJE

  • Deje espacio entre los productos al almacenarlos para así facilitar la comprobación de su estado.
  • Rote los stock para minimizar los residuos producidos por alimentos caducados.
  • Los almacenes y bodegas deben estar protegidos de las inclemencias del tiempo para evitar que los produc­tos se degraden y se conviertan en residuos.

 

ETIQUETAS AMBIENTALES


Son las que indican el compor­tamiento ambiental de un pro­ducto en la fabricación, consu­mo o eliminación del mismo.

Se llaman también ecoetiquetas (eti­quetas ecológicas) y es un distintivo otorgado por un organismo oficial que certifica a aquellos productos que cumplen una serie de requisitos que garantizan que su proceso de elabora­ción es el más eficiente desde el pun­to de vista medioambiental.
Pueden distinguirse varios tipos de etiquetas ecológicas: de productos ecológicos, de productos agrícolas, de productos reciclables, de peligrosi­dad, energéticas para vehículos, etc.
La concesión de esta etiqueta implica que se ha realizado un estudio de todo el ciclo de vida del producto, desde la fase previa a la fabricación hasta la eliminación del mismo, y que es me­nos perjudicial para el medio ambien­te que otros semejantes.

 

 

 

¿CÓMO IMPLANTAR LAS BUENAS PRÁCTICAS AMBIENTALES EN SU ESTABLECIMIENTO?


Implementar con éxito buenas prácti­cas ambientales en su estableci­miento es algo sencillo que re­quiere el compromiso y coordinación del propietario y de la persona a car­go, así como un pequeño esfuerzo por parte de todo el personal.
Las buenas prácticas ambientales tienen muchas ventajas en estos es­tablecimientos, ya que con pequeños cambios se producen rápidos y sor­prendentes resultados, no requieren grandes esfuerzos y no producen interferencias en la actividad. Es inte­resante su aplicación, tanto por la imagen del establecimiento como por los importantes ahorros y beneficios que se producen.

COMUNICACIÓN A LOS EMPLEADOS
Para asegurarse una eficaz aplicación de las buenas prácticas ambientales, el dueño debe nombrar un responsa­ble dentro del establecimiento (bien él mismo, el director o cualquier tra­bajador) que se encargará de:

  • Informar al resto de trabajadores acerca de las nuevas prácticas am­bientales que se pongan en marcha con el fin de que todos colaboren.
  • Elaborar carteles explicativos y colocarlos en las áreas donde se va­yan a implantar medidas.
  • Aclarar las dudas que surjan.
  • Comprobar el funcionamiento de las buenas prácticas y solucionar los problemas que se planteen en su apli­cación.

IMAGEN DEL ESTABLECIMIENTO
Es importante que el establecimiento dé a conocer a los usuarios todo aquello que está haciendo a través de distintos medios, como puede ser a través de sus bolsas o materiales de embalaje, carteles, publicidad, etc. Es una buena imagen.

COMUNICACIÓN A LOS CLIENTES
Los clientes son un factor fundamen­tal en el buen funcionamiento de las prácticas en este tipo de estableci­mientos. También es importante que sepan lo que se está haciendo, pero además, como destinatarios de los productos que aquí se venden, juegan un papel clave a la hora de consumir materiales qué sean más beneficiosos con el medio ambiente.