Aplicando el poder de uno en:

 

La vida es muy peligrosa.
No por las personas que hacen el mal sino por las que se sientan a ver lo que pasa.
Albert Einstein

APLICACIÓN DEL PODER DE UNO EN HOTELES

INTRODUCCIÓN AL SECTOR

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La hotelería es uno de los sec­tores que más rápido ha creci­do en los últimos años, ya que se incluye dentro de la actividad tu­rística, y las empresas de este sector se caracterizan por tener una gran dimensión, tanto en número de em­pleados como en su facturación.

Dentro de esta actividad se encuen­tran: los hoteles, hostales, moteles, pensiones, albergues, casas de huéspedes, apartamentos turísticos, residencias estudiantiles, etc. los mismos que realizan un sin número de operaciones básicas que tienen su incidencia medioambiental.

Pero el sector hotelero no sólo es turismo. Está compuesto fundamen­talmente por un elevado número de establecimientos de bebidas, discote­cas, salas de fiesta, bares, restaurantes, etc. entre los que el ni­vel de competencia es cada vez ma­yor y cuya calidad ambiental se tra­duce en la demanda de un tipo de servicio diferente, donde prima ante todo la calidad del servicio y la aten­ción a los clientes.

Es así que cada día los consumidores son más exigentes con la atención que reciben, con la limpieza del local y la calidad de los establecimientos.

Así mismo, son cada vez más cons­cientes de la necesidad de conservar el entorno natural que les rodea y de valorar, positivamente, la aplicación de las buenas prácticas ambientales. Como respuesta a estas necesidades crecientes, el sector hostelero debe potenciar y mejorar progresivamente sus servicios, lo que repercutirá a su vez en una mejoría ambiental y de su imagen.

La implantación y seguimiento de las medidas que propone esta guía, per­mitirán introducir las buenas practi­cas ambientales en este sector, au­mentar la responsabilidad del perso­nal y satisfacer las exigencias de los clientes.

Es, en este sentido, en el que se orien­ta esta guía de buenas prácticas am­bientales, y su contribución requiere de la colaboración de todas aquellas personas que participan en las activi­dades de este sector.

EN LA COCINA

En la cocina se encuentra una gran  variedad  de  electrodo­mésticos  que  representan  la mayor parte del consumo de energía del establecimiento.
Además, es en estas zonas donde más consumo de agua se realiza y mayor cantidad de residuos se genera, al ser los lugares de preparación de comidas y de eliminación de restos.

Para lograr una reducción en el consumo energético, podemos apli­car las siguientes medidas:

  • Evite que los alimentos que intro­duzcas en el frigorífico estén calien­tes, ya que el consumo energético se incrementa considerablemente.
  • Cierre correctamente las cámaras frigoríficas para evitar pérdidas al exterior.
  • Evite colocar los aparatos de frío cerca de fuentes de calor, ya que los motores tendrían que funcionar de continuo.
  • Limpie periódicamente las super­ficies de hornos, fuegos, placas, etc. para evitar que las grasas puedan impedir la transmisión de calor.
  • Emplee recipientes y ollas ade­cuadas al tamaño del fogón para evitar pérdidas de energía.
  • No apague los tubos fluorescen­tes en zonas donde se vayan a volver a encender en breve, ya que el mayor consumo energético se produce en el encendido.

Para lograr una reducción en el consumo de agua, podemos aplicar las siguientes medidas:

  • Utilice sistemas de grifos de agua. De esta manera se obtienen las mis­mas prestaciones con un menor con­sumo y se consiguen ahorros de hasta un 50%.
  • Evite el lavado de alimentos con el grifo abierto de forma continua; como alternativa a esta operación se pueden introducir en recipientes.
  • Si necesita lavar a mano, llena el fregadero con agua y jabón e intro­duce en el los platos que vayas a la­var.
  • Utilice preferentemente el lavavajillas y pongalo en marcha sólo cuando esté completamente lleno. Seleccione una temperatura de lavado no muy elevada, ya que el mayor consumo energético se produce por el calenta­miento del agua.

Con el objeto de reducir el volumen de residuos que generamos, pode­mos aplicar las siguientes prácticas ambientales:

  • Evite el uso indiscriminado de servilletas, rollos de papel y materia­les deshechables; sustituirlos en lo posible, por tejidos naturales.
  • Utilice extractor de humos con filtros que eviten los malos olores y la emisión de partículas al exterior. Límpielos a menudo.
  • Separe en un contenedor específi­co las botellas y botes de vidrio que no sean retiradas por el distribuidor. Si genera gran cantidad, es conve­niente contactar con un recuperador de este material para que las retire y trate adecuadamente. Si la cantidad no es grande, puede depositarla en un recipiente específico o negocia con los distribuidores de bebidas o recogedores de vidrio para que retiren las botellas usadas.
  • Establezca una división de contene­dores para los otros tipos de residuos: orgánicos, papel-cartón, envases de plásticos, etc. Si genera grandes cantidades, debe contactar con un recuperador.
  • No vierta el aceite vegetal por el desagüe del fregadero. Guárdelo en botes, evita posibles derrames y en­tréguelo a una empresa de tratamiento.
  • Póngase en contacto con los orga­nismos o empresas que gestionan residuos. Esto le ahorrará costos de gestión.

EN LA LAVANDERÍA

  • Seleccionar los productos que ga­ranticen la calidad de la limpieza entre aquellos que sean menos tóxi­cos y biodegradables.
  • Utilizar las máquinas lavadoras con la cantidad de ropa adecuada.

 

  • Verificar que las entradas de agua (y vapor en su caso) están abiertas antes de poner en marcha la máquina.
  • Los productos de desmanchado (disolventes, alcoholes, etc.) deben emplearse en pequeñas cantidades.
  • Utilizar programas automáticos de limpieza en lugar de programas manuales.
  • Utilizar productos de limpieza siguiendo las recomendaciones del fabricante en cuanto a dosificación.
  • Utilizar hojas de instrucciones de operación y mantenimiento recomen­dadas por el fabricante de los equi­pos.
  • Reutílízar las toallas y sábanas viejas como trapos de limpieza. No emplear servilletas o rollos de papel para tal fin, ya que aumentará la can­tidad de residuos generados.
  • Promover medidas para ahorrar en el lavado de toallas: recomendando a los clientes que sean ellos mismos quienes decidan si deben ser lavadas o no. De este modo se reducirán con­sumos de recursos innecesarios y se dará opción a los clientes a que con­tribuyan a la mejora ambiental.
  • Vigilar los productos que se em­plean en la limpieza de las instalacio­nes y buscar aquellos que se identifi­quen como de una menor agresivi­dad medioambiental.
  • Utilizar detergentes sin fosfatos.
  • No emplear disolventes en las operaciones de precepillado y des­manchado de la ropa.
  • Realizar un seguimiento de la evo­lución del costo y mantenimiento de los equipos.

EN LOS BAÑOS

Los principales consumos que se producen aquí son de elec­tricidad y de agua.
Adoptando unas sencillas medidas, éstos se pueden reducir considera­blemente.

  • Instale temporizadores de luz en los servicios.
  • Instale sistemas de descarga dua­les en el inodoro. Coloca una botella de agua o arena en la cisterna para reducir el volumen de agua gastada o baja la boya para reducir el llenado de la cisterna.
  • Coloque carteles informativos sobre el correcto uso de estos sistemas.
  • Instale adaptadores de bajo con­sumo en los grifos y/o sistemas de cierre de agua o bien grifos de bajo consumo.
  • Utilice dispensadores de jabón rellenables.
  • Instale papeleras sanitarias den­tro de los baños y otras para el resto de residuos (papeles, toallitas, etc.) en los lavabos.
  • Utilice un toallero giratorio para secar las manos o bien toallitas hechas con papel reciclado.
  • Utilice dispensadores desinfec­tantes en los inodoros y urinarios, para prevenir el riesgo de contagio de enfermedades y mantener el ambiente libre de malos olores.

MANTENIMIENTO DE INSTALACIONES

Estos servicios son los que utili­zan más productos peligrosos, tanto para las personas como para  el  medio  ambiente.  Además suelen generar residuos (envases que han contenido sustancias peligrosas, trapos manchados, etc.) que bien por sus características o por su peligrosi­dad, deben ser tratados por empresas autorizadas.

En el caso de que estos servicios es­tén subcontratados, es conveniente informar a estas empresas de limpieza y mantenimiento de la puesta en mar­cha de buenas prácticas por parte de nuestra empresa y darles a conocer los criterios ambientales que en su actividad deben adoptar.
De forma habitual se realizan opera­ciones de mantenimiento, pero en ocasiones se llevan a cabo reformas en las instalaciones. Es en estos mo­mentos cuando se pueden acometer algunos cambios que permitirán aho­rrar recursos y energía.

  • Revise periódicamente los equipos de calefacción y aire acondicionado. Un mantenimiento preventivo evita la pérdida de gases y optimiza el rendi­miento de los equipos.
  • Revise periódicamente equipos, enchufes, conexiones, instalaciones eléctricas y de agua para evitar fallos.
  • Instale luminarias para las lámpa­ras fluorescentes, el rendimiento será mayor.
  • Separe y almacene en un lugar seguro los fluorescentes estropea­dos, son residuos peligrosos, y poste­riormente entréguelos a recuperadores específicos.
  • Utilice extintores de fuego en caso de incendios fortuitos.
  • Aproveche la luz solar al máximo en lugar de mantener las luces encen­didas durante todo el día.
  • Instale mecanismos de apagado automático de la luz en áreas nor­malmente desocupadas como son los almacenes, los servicios, etc.
  • Coloque temporizadores y termostatos en las instalaciones eléctricas y de climatización.
  • La instalación de contadores de agua y luz por zonas, permite identi­ficar las áreas de mayor consumo.
  • Use lámparas de bajo consumo.
  • Crear un historial de los equipos.

COMPRAS Y ALMACENAMIENTO

Las buenas prácticas ambienta­les están directamente relacio­nadas con la política de com­pras de la empresa. Tener en cuenta criterios ambientales en los suminis­tros es una herramienta fundamental, para contribuir a reducir los impactos que la actividad de la empresa origina sobre el medio.
En general, se puede actuar de la siguiente forma:

  • Revisar la política actual de com­pras modificándola para promocionar la gestión de productos que:
  • Estén diseñados para una larga vida.
  • Tengan partes intercambiables y sean fáciles de reparar.
  • Puedan ser fácilmente reutilizables o reciclables.
  • Estén fabricados con materiales reciclados.
  • No tengan sustancias tóxicas.
  • No tengan embalajes o sean mí­nimos.
  • Mostrar claramente su compromi­so sobre el uso de materiales  ambientalmente correctos, tanto a los em­pleados como a los proveedores y suministradores.
  • Elegir productos que presenten ventajas ambientales, dispongan de una ecoetiqueta, produzcan menos residuos, sean duraderos y contengan menos sustancias perjudiciales.
  • Considerar la centralización de las compras en un departamento o per­sona, facilita una política de compras.

COMPRAS

  • Inspeccionar los materiales antes
    de su compra y aceptación.
  • Compra productos reutilizables o rellenables.
  • Compre la cantidad necesaria para prevenir deterioros, ocupación innecesaria de espacio y caducidades que sólo generan residuos.
  • Seleccione productos no tóxicos. Lea las etiquetas. Elija productos que no requieran un almacenaje especial, como ventilación, o sean peligrosos.
  • Adquiera productos concentrados de limpieza y, de ser posible, a gra­nel. Estos contienen más productos por menos envase.
  • Compre productos sin empaque­tar, con poco embalaje o embalaje reutilizable. Pide a los suministrado­res que no sobre-empaqueten tus pedidos. Esta labor debe ser realizada de forma continua.
  • Solicite que no retractilen en plás­tico los pedidos.
  • Pida a los suministradores que se lleven los embalajes que no vas a utilizar. En algunos casos pueden volver a utilizarlos. Alternativamente puedes usarlos como nuevos embala­jes para otras utilidades.
  • A la hora de renovar los electro­domésticos compre aquellos con ni­veles de bajo consumo tanto de agua como de energía. Basta con examinar la etiqueta energética, las letras A y B son las más eficientes.
  • Solicite a tus proveedores que en el momento de adquirir nuevos electro­domésticos (frigoríficos, hornos, etc.) se hagan cargo del antiguo.
  • La compra de papel higiénico blanco es más respetuoso con el me­dio ambiente que la compra de papel de colores, ya que en su fabricación se emplean colorantes y tinturas que pueden contaminar el agua.

ALMACENAJE

  • Deje espacio entre los productos al almacenarlos para así facilitar la comprobación de su estado.
  • Rote el stock para minimizar los residuos producidos por alimentos caducados.
  • Los almacenes y bodegas deben estar protegidos de las inclemencias del tiempo para evitar que los produc­tos se degraden y se conviertan en residuos.
  • Disponer de depósitos para reco­ger productos tóxicos almacenados, para evitar la contaminación.
  • Describir las normas de seguri­dad y actuación en caso de emergen­cia, mediante hojas que incluyan la peligrosidad, manipulación, transpor­te y almacenamiento correcto.
  • Adquiera productos concentrados de limpieza y, de ser posible, a gra­nel. Estos contienen más productos por menos envase.
  • Compre productos sin empaque­tar, con poco embalaje o embalaje reutilizable. Pida a los suministrado­res que no sobre-empaqueten tus pedidos. Esta labor debe ser realizada de forma continua.
  • Solicite que no retractilen en plás­tico los pedidos.
  • Pida a los suministradores que se lleven los embalajes que no vas a utilizar. En algunos casos pueden volver a utilizarlos. Alternativamente puedes usarlos como nuevos embala­jes para otras utilidades.
  • A la hora de renovar los electro­domésticos compra aquellos con ni­veles de bajo consumo tanto de agua como de energía. Basta con examinar la etiqueta energética, las letras A y B son las más eficientes.
  • Solicite a tus proveedores que en el momento de adquirir nuevos electro­domésticos (frigoríficos, hornos, etc.) se hagan cargo del antiguo.
  • La compra de papel higiénico blanco es más respetuoso con el me­dio ambiente que la compra de papel de colores, ya que en su fabricación se emplean colorantes y tinturas que pueden contaminar el agua.

ETIQUETAS AMBIENTALES

Son las que indican el compor­tamiento ambiental de un pro­ducto en la fabricación, consu­mo o eliminación del mismo.

Se llaman también ecoetiquetas (eti­quetas ecológicas) y es un distintivo otorgado por un organismo oficial que certifica a aquellos productos que cumplen una serie de requisitos que garantizan que su proceso de elabora­ción es el más eficiente desde el pun­to de vista medioambiental.

Pueden distinguirse varios tipos de etiquetas ecológicas: de productos ecológicos, de productos agrícolas, de productos reciclables, de peligrosi­dad, energéticas para vehículos, etc.

La concesión de esta etiqueta implica que se ha realizado un estudio de todo el ciclo de vida del producto, desde la fase previa a la fabricación hasta la eliminación del mismo, y que es me­nos perjudicial para el medio ambien­te que otros semejantes.

PUNTO VERDE

Este símbolo se encuentra en muchos envases e indica que el producto es recogido y reciclado por un Sistema Integrado de Gestión. Informa que el envasador o fabricante ha pagado para que el envase de ese producto se recicle y no contamine.