Aplicando el poder de uno en:

 

La vida es muy peligrosa.
No por las personas que hacen el mal sino por las que se sientan a ver lo que pasa.
Albert Einstein

GUÍA DE APLICACIÓN DEL PODER DE UNO EN X

BUENAS PRÁCTICAS AMBIENTALES EN LOS TRANSPORTES :

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DEFINICIONES AMBIENTALES

Buenas Prácticas Ambientales: Actuaciones individuales, tanto en la actividad profesional como en otros ámbitos vitales, realizadas a partir de criterios de respeto hacia el medio ambiente.

Combustible fósil: Material empleado para producir energía, que se obtiene a partir de fuentes de energía fósiles y que, por tanto, no son renovables (carbón, petróleo, gas natural, etc.).

Contaminación: Acción y efecto de introducir cualquier tipo de impureza, materia o influencias físicas (ruido, radiación, calor, vibraciones, etc.) en un determinado medio y en niveles más altos de lo normal, lo que puede ocasionar un daño en el sistema ecológico, apartándolo de su equilibrio.

Desarrollo sostenible: Desarrollo que satisface las necesidades actuales de las personas sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer las suyas.

Eficiencia energética: Capacidad de los equipos de los medios de transporte para conseguir el mayor rendimiento con el menor consumo de energía.

Fungible: Material que se consume con el uso.

Impacto ambiental: Efectos que una acción humana produce en el medio ambiente.

Punto Limpio: Instalación para el depósito de residuos que no se gestionan a través del servicio municipal de recogida.

Reciclar: Transformación de los residuos, dentro de un proceso de producción, para su fin inicial o para otros fines, incluido el compostaje y la biometanización.

Reducir: Control de los productos comprados y consumidos de cara a la disminución de los residuos generados.

Reutilización: Empleo de un producto usado para el mismo fin para el que fue creado.

Residuo: Sustancia u objeto del cual su poseedor se desprende o tiene intención de desprenderse.

Valorización: Procedimiento que permite el aprovechamiento de los recursos contenidos en los residuos sin poner en peligro la salud humana y sin utilizar métodos que dañen al medio ambiente.

EL SECTOR DEL TRANSPORTE Y COMUNICACIONES

El siguiente Manual de Buenas Prácticas va destinado a todas aquellas personas que desarrollan su actividad transportando pasajeros y mercancías en vehículos, ferrocarriles, barcos y aeronaves que circulen por toda clase de vías terrestres, raíles y cables, aguas marítimas y espacio aéreo, de carácter público o privado, incluyendo las actividades de mantenimiento asociadas.
El sector de Transporte y Comunicaciones supone uno de los pilares no sólo del sector servicios, sino del resto de sectores. Su trascendencia, además de económica, es también ecológica, puesto que es un sector que implica importantes impactos ambientales derivados de la contaminación atmosférica, acústica, marítima, impactos en el territorio, etc.; de ahí la necesidad de que se apliquen las Buenas Prácticas Ambientales de este manual.

Las áreas a las que dedicamos esta guía son:

  • Transporte por carretera.
  • Transporte marítimo.
  • Transporte aéreo.
  • Transporte por rail y cable.

 
RECURSOS MATERIALES UTILIZADOS

Herramientas y Utensilios
Distintos tipos de llaves, gatos hidráulicos, destornilladores, carros de transporte,
aparatos de megafonía, útiles de mecánica, electricidad y limpieza, extintores, etc.

Maquinaria y Equipos
Motos, coches, autobuses, trenes, barcos, aviones, equipos de medición, equipos informáticos, grúas hidráulicas, compresores, generadores, carretillas elevadoras, cintas transportadoras, tacógrafos, etc.

Materias Primas y de Consumo
Combustibles, agua, electricidad, líquidos refrigerantes, líquidos y pastillas de freno, baterías, productos de limpieza, material de transporte, aceites, materiales de repuesto y de oficina, etc.

Instalaciones y Otros
Vía pública, espacio aéreo, aguas fluviales y marítimas, estaciones, aeropuertos, vía de ferrocarril, etc.

RESIDUOS QUE SE GENERAN

Residuos peligrosos: Son principalmente derivados de los componentes de motor, como aceites usados, grasas lubricantes, líquidos de freno, pastillas de freno, filtros de aceite, filtros de  combustible, baterías, etc.

Orgánicos: Se producen en poca cantidad. Son sólo restos de cocinas y restos de comida de la tripulación y del transporte de pasajeros.

Vidrio: Se producen también en menor cuantía. Son restos de envases de los productos consumidos por los pasajeros en los espacios dedicados a restauración.
Papel y cartón: Están formados por restos de los embalajes de las mercancías transportadas.

Residuos urbanos de tipo voluminoso: Se producen en gran cantidad, sobre todo en las operaciones de mantenimiento y en la gestión de los restos de medios de transporte en desuso, como automoviles, locomotoras, aviones o sus piezas, etc.

 
PRÁCTICAS INCORRECTAS

Los impactos ambientales de cualquier actividad productiva se clasifican en función de si se producen como consecuencia del proceso de entrada de recursos (consumo, ya sea de productos, agua, energía, etc.), del proceso de salida (contaminación y residuos) o se deben directamente a la acción de la actividad sobre el territorio en que se realiza (impactos sobre el espacio).

A continuación se relacionan una serie de acciones incorrectas.

GESTIÓN DE LOS RECURSOS

-No realizar un mantenimiento periódico y correcto del medio de transporte.
-Elegir un medio de transporte poco adecuado al tipo de mercancía que se pretende desplazar.
-Sobrepasar la carga máxima recomendada para  cada vehículo.
-Elaborar itinerarios por zonas congestionadas y no llevar la velocidad adecuada.
-Consumir excesivo combustible, especialmente si se trata de combustibles fósiles.
-Utilizar combustibles con plomo o motores sin catalizadores.
-Abusar del consumo de agua en las operaciones de limpieza.
-Adquirir vehículos sin tener en cuenta criterios medioambientales.
-Consumir de forma excesiva componentes fungibles en las operaciones de mantenimiento.

GESTIÓN DE LA CONTAMINACIÓN Y LOS RESIDUOS

-Provocar emisiones atmosféricas de gases contaminantes debidas al mal funcionamiento de los motores de tracción.
-Generar contaminación por ruido, sobre todo en aeronaves que pasan cercanas a núcleos urbanos.
-No respetar la normativa vigente sobre ruidos a la hora de planificar el despegue y aterrizaje de aeronaves.
-Verter líquidos de motor a la red de saneamiento general o, en el transporte marítimo, al mar.
-Derramar líquidos peligrosos en el suelo, ya que produce la contaminación de éste y de los acuíferos.
-No llevar a un gestor autorizado los neumáticos usados, impidiendo su reciclaje.
-Abandonar vehículos al final de su vida útil sin entregarlos a gestores autorizados.

GESTIÓN DEL ESPACIO OCUPADO

-Construir las líneas de comunicación en espacios de gran valor ecológico, produciendo la fragmentación de hábitats.
 

BUENAS PRÁCTICAS AMBIENTALES
GESTIÓN DE LOS RECURSOS

Energía y agua
Realizar campañas de concienciación que  eviten la conducción imprudente y fomentar la “responsable”; es decir, evitando frenazos y
acelerones.

Mantener una velocidad adecuada, ya que reduce el consumo de combustible (en vehículos,  la velocidad de menor consumo es de 90 a 100 km/h).
En transporte marítimo, mantener el casco limpio y carenado para favorecer una reducción del consumo de combustible.

Realizar una buena gestión de rutas evitando las zonas congestionadas.
Realizar una gestión eficaz de la logística de distribución de pasajeros y mercancías.

Elegir el medio adecuado para cada desplazamiento o transporte de mercancías.
Comprar vehículos que ofrezcan un bajo coeficiente de resistencia aerodinámica, puesto que ahorran combustible.

Realizar un buen mantenimiento de los  transportes para evitar excesos en el consumo  de combustible.
No cargar los medios de transporte por encima del límite máximo establecido, puesto que supone un gasto energético innecesario.

Usar neumáticos radiales y mantenerlos a una presión adecuada para consumir menos  combustible.
Comprobar la correcta alineación de las ruedas de los vehículos para evitar un exceso en el consumo de energía.
Utilizar sistemas de lavado en túnel en lugar de mangueras para asear los vehículos, puesto que se consume menos agua.
 

BUENAS PRÁCTICAS AMBIENTALES
GESTIÓN DE LOS RECURSOS

Consumo de Productos
No comprar productos con muchos envases y embalajes. Para ello, lo mejor es negociar con nuestros proveedores las cantidades de embalaje a utilizar.
Adquirir vehículos teniendo en cuenta el medio ambiente (piezas reciclables, bajo consumo de combustible, baja emisión de gases, etc.). Estas características suelen estar acreditadas por las marcas.

Utilizar piezas de recambio con las máximas garantías para que se reduzca el consumo de las mismas. Usar pinturas con base de agua, menos contaminantes que las que necesitan disolventes.

Utilizar materiales que sean reciclables al final de su vida útil.
Usar aceites, líquidos y pastillas de frenos, grasas lubricantes, etc. de buena calidad para aumentar la vida media de las piezas de recambio.
Adquirir vehículos de colores claros para poder disminuir el uso del aire
acondicionado, puesto que los colores de tonos oscuros atraen más el calor.
Usar de forma eficaz los neumáticos,  evitando su desgaste prematuro motivado por una conducción en la que se abuse de  acelerones y frenazos.
Aprovechar al máximo las materias y productos de nuestro medio de transporte.

Controlar los consumos de los distintos líquidos (frenos, combustible, refrigerante, aceites, etc.) para evitar fugas y optimizar los consumos.
Cubrir con un toldo de lona los materiales transportados a granel para evitar pérdidas en el recorrido y la emisión de partículas contaminantes.
Potenciar el transporte de grandes volúmenes de mercancías en el ferrocarril para largas y medias distancias.

 
BUENAS PRÁCTICAS AMBIENTALES
GESTIÓN DE LA CONTAMINACIÓN Y DE LOS RESIDUOS

Separar los residuos desde el momento de su origen.
Etiquetar y almacenar correctamente las sustancias peligrosas para evitar
contaminaciones y accidentes de los trabajadores.
Utilizar gestores y transportistas autorizados para el manejo de los residuos producidos.

No incinerar los restos de neumáticos usados, ya que son altamente contaminantes.

Es necesario llevarlos a un punto limpio o a un  gestor autorizado.
Fomentar el reciclaje de neumáticos.
Contemplar todas las medidas de seguridad necesarias en el transporte de mercancías  peligrosas.

No sobrepasar la carga máxima aceptada por  los vehículos, ya que aumenta la emisión de  contaminantes atmosféricos (humos de escape
y ruido) y no permite un rendimiento óptimo de los motores.
Fomentar la utilización de los transportes  públicos y los transportes privados con la máxima ocupación.

Evitar el uso de automóviles  y autobuses antiguos que no poseen las nuevas
tecnologías y los carburantes más limpios, que dañan menos el medio ambiente.
Evitar el uso de aeronaves antiguas que  incumplan la normativa en emisión de ruidos.

Instalar barreras acústicas en las cercanías de los aeropuertos y vías de ferrocarril para evitar la contaminación sonora.
Ajustar la velocidad a los requerimientos de la vía con el fin de evitar el exceso de ruido por fricción de los neumáticos.

Controlar la emisión de gases y humos de los escapes.
Utilizar productos químicos que no contengan fosfatos ni cloro en las labores de limpieza de talleres y hangares.

Evitar el uso de pinturas con aerosoles.
Evitar que los sistemas de recubrimiento de los frenos sean de materiales peligrosos, como  fibra de amianto.

En el caso de derrames de aceites lubricantes, evitar su limpieza con agua (un litro de aceite contamina diez mil de agua). Se ha de usar material absorbente, como el aserrín. Posteriormente, éste se tratará como residuo
peligroso.

Realizar un buen mantenimiento de los motores de los barcos para evitar los vertidos incontrolados de aceites y combustibles al mar.

BUENAS PRÁCTICAS AMBIENTALES
GESTIÓN DEL ESPACIO OCUPADO

No verter al mar los residuos procedentes de la limpieza de los tanques de los buques, ni otras aguas que provengan de lugares desde los que se puedan transportar accidentalmente especies animales o vegetales.
Conocer el código de conducta de las tres R´s: Reducir, Reutilizar y Reciclar.
Conocer, mediante un inventario, la cantidad producida y el circuito que sigue cada residuo desde el origen hasta el desecho final. Así será más fácil la reducción.

Poner en práctica un procedimiento para cada tipo de residuo.
Adquirir vehículos que utilicen materiales  reciclables y aprovechables al final de su vida útil.

Nunca arrojar basura desde las ventanillas y cubiertas de los medios de transporte.

No abandonar los vehículos al final de su vida útil. Hay que entregarlos a un gestor autorizado.

Entregar a un gestor autorizado los restos de productos peligrosos procedentes del mantenimiento de los vehículos (grasas hidráulicas, aceites lubricantes, líquidos y pastillas de frenos, pinturas, etc.).

Reducir el uso de materiales de papel y  aluminio en el servicio de catering de los medios de transporte de pasajeros de largo recorrido.
Utilizar sistemas de transporte de alta eficiencia energética y poco contaminantes.

Redistribuir las rutas evitando el paso de buques por hábitats de elevada fragilidad natural.

Respetar la señalización de paso de animales para evitar los atropellos.
Crear pasos específicos para fauna y corredores ambientales para evitar la fragmentación de hábitats.

Utilizar sistemas de optimización de rutas para ahorrar en kilómetros recorridos, tiempo empleado y consumo de combustible. Distribuir las mercancías de forma más eficaz mediante estudios logísticos que tengan en cuenta las rutas, tamaño de la flota y material a entregar. Esta medida implica un menor  deterioro del espacio utilizado.
 

DECÁLOGO DE BUENAS PRÁCTICAS EN LA VIDA DIARIA

1.Reduzca, Reutilice y Recicle lo máximo posible.
2-Consuma la energía necesaria sin despilfarrar.
3-Separe tus residuos y llévelos al contenedor y Centro de Reciclaje 
4-No utilice el automóvil cuando no sea necesario.
5-Siembre un árbol cada año, durante su vida.
6-No utilice indiscriminadamente el desagüe para deshacerte de sus desperdicios.
7-Nunca tenga animales silvestres en cautiverio.
8-Practique medidas de ahorro de agua.
9-No utilice productos agresivos con el medio ambiente.
10-Sus residuos peligrosos deben ser gestionados por una entidad autorizada.

AUTOEVALUACIÓN

1-¿Dispone la empresa de toda la legislación relativa a transporte que le es de aplicación?
2-¿Conoce la aplicable a su ocupación específica? Cite tres ejemplos de esta legislación.
3-¿Realiza una conducción, pilotaje o navegación pensando en el ahorro de combustible y disminución de la contaminación? Reflexione sobre ello y haga una valoración razonada.
4-¿Existe un control de los consumos de combustible en las distintas rutas?
¿Qué conseguiríamos con ello?
5-¿Tiene la empresa algún sistema de aislamiento acústico? ¿Por qué es conveniente?
6-¿Los residuos peligrosos resultantes del mantenimiento se entregan a un gestor autorizado?
Analiza el ciclo de vida de uno de estos residuos y averigua su destino final.
7-¿Qué sistema se emplea en la limpieza de los vehículos, embarcaciones, trenes o aeronaves?
8-¿Existe un plan de cambio de los vehículos antiguos por otros nuevos de mayor eficiencia energética? Elige un tipo de vehículo y pon ejemplos de este plan.
¿Conoce las bolsas de subproductos de goma, caucho, productos petrolíferos, aceites,
envases y embalajes? ¿Por qué resultan convenientes para una empresa?
9-¿Cumplen los vehículos que utiliza en su ocupación la normativa de ruidos y emisiones de gases? Haga una breve relación de las condiciones que deberían cumplirse.
10 ¿Qué gestión se realiza con las baterías y aceites usados de los vehículos?

                         

¿Y con los materiales sobrantes de la limpieza de los talleres?